La artista asturiana Breza Cecchini, presenta en la galería Mecha una exposición en la que se muestra una selección de obras de diferentes momentos de su carrera, bajo el título “Tocar tierra”. La muestra invita al espectador a acceder al universo personal de Breza, en el que los caballos y las mujeres libres toman el protagonismo, junto a la figura del lobo, que a veces parecía se iría de los lienzos y sin embargo ha vuelto a querer estar para esta exposición. Este universo abordado desde la pintura, se articula como un cuento misterioso y alegórico, a la vez que sincero y honesto.
La obra de Cecchini se entiende como una «narrativa invisible» conformada por una naturaleza enigmática: el bosque verde y denso, la niebla y el gris encapotado. Los lobos que acechan y los caballos blancos, motivos esenciales en sus obras, acompañan a la figura de la mujer, representada como un ser libre y salvaje, que casi siempre aparece en el centro de sus composiciones. Toda esta iconografía de gran delicadeza nos traslada a la fantasía y al folklore, de la misma manera que nos invita a adentrarnos en nuestro propio interior desde una perspectiva mágica y espiritual.
La artista describe la pintura como una ciencia psiconáutica, incluso como un juego de adivinación. Una especie de ritual que la conecta con una realidad más amplia. Este proceso es muy intuitivo y orgánico, y, como menciona: las obras pueden saber más de ella misma que lo que ella conoce. Para Breza “tocar tierra” significa dejarse ser, ya sea por el sueño o por los acontecimientos. Piensa que a mayor compromiso más libertad. Descalzarse, asalvajarse, pisar lo que vive, tal y como medita Clarice Lispector:
“Necesita ser sólo tierra. Y en cuanto a ésta, todos la tienen bajo los pies. Era tan extraño sentirse vivir sobre una cosa viva. Los franceses, cuando están nerviosos, dicen que están sur le quivive. Nosotros estamos perpetuamente sobre lo que vive. Y a la tierra volveremos. Ah, por qué no nos dejaron descubrir solos que a la tierra retornaremos: fuimos avisados antes de descubrir. Con gran esfuerzo de recreación descubrí que: a la tierra retornaremos. No era triste, era excitante. De sólo pensarlo, ya me sentía rodeada de ese silencio de la tierra. De ese silencio que prevemos y que procuramos antes de que el tiempo lo concrete.
En cierta forma todo está hecho de tierra. Un material precioso. Su abundancia no lo vuelve menos raro de sentir -tan difícil es sentir realmente que todo está hecho de tierra. Qué unidad. ¿Y por qué no también el espíritu? Mi espíritu está tejido por la tierra más fina. ¿La flor no está hecha de tierra?
Y por el hecho de que todo esté hecho de tierra, qué gran futuro inagotable tenemos. Un futuro impersonal que nos excede. Así como la raza nos excede.
Qué don nos hace la tierra separándonos en personas, que don nosotros le hacemos no siendo más que: tierra. Somos inmortales. Y yo estoy emocionada y cívica”
“Dulzura de la tierra”, Descubrimientos. Clarice Lispector
Breza Cecchini Ríu (Oviedo, 1976), reside y desarrolla su obra en su taller en Nava (Asturias).
Estudia escultura y técnicas de estampación en la Escuela de Arte de Oviedo,donde se gradúa en las especialidades de piedra y grabado, obteniendo un reconocimiento por su proyecto fin de carrera. Participa en varias ediciones del curso-encuentro de pintura de Albarracín, convocado por la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid y la Fundación Santa María de Albarracín, completando su formación en la cátedrade pintura de Antonio López, entre otras. Recibe asimismo una beca en la Fundación Joan Miró en Mallorca. En 2004 es reconocida con el Premio del Certamen de Jóvenes Creadores organizado por Calcografía Nacional, la Real Casa de la Moneda y la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Su obra pasa a formar parte de las colecciones de estas instituciones, así como de la Fundación CEIM.
Ha expuesto su obra tanto de forma individual como colectiva en destacadas galerías y centros de arte de ámbito nacional e internacional, como el Museo Barjola, la Galería Espacio Líquido, Galería Alegría o LABoralCentro de Arte y Creación Industrial en Gijón (Asturias), la Sala Robayera de Miengo (Cantabria) o la Delegación del Gobierno en Lorient (Francia). Muestra asimismo su trabajo en ferias de arte contemporáneo como ARCO, Estampa, Can Art, Marte, Obertura Carabanchel, Artesantander o el Festival Mujeres Mirando Mujeres, entre otras.
Ha sido reconocida con numerosos premios en diversos certámenes y convocatorias. En 2022 recibió el Primer Premio de la Primera Bienal Junta General del Principado de Asturias. Su obra forma parte de los fondos múltiples colecciones públicas como el Museo de Bellas Artes de Asturias, Junta y Delegación de Gobierno del Principado de Asturias, Calcografía Nacional, Real Casa de la Moneda y Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, MAC VAC, así como importantes colecciones privadas dentro y fuera de España.
Actualmente también se puede ver su obra en la exposición colectiva “Handle with care” de la Colección Solo y prepara una exposición individual en el Museo de Bellas Artes de Oviedo que tendrá lugar en marzo de 2025.















